Sexologa Celia
Sexóloga y Psicóloga de la Universidad de Buenos Aires
Estudios especializados en clínica sexológica (C.E.T.I.S.). Dos diplomaturas universitarias en salud sexual (U.A.I.)
Miembro de la Comisión Científica de FESEA (Federación Sexológica Argentina)
Sexóloga acreditada y miembro de SASH.  Coach sexual (I.C.P.).
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 (54-11) 4791-9781 / 15-5958-1111 - Lic. Celia Laniado (UBA) - Buenos Aires, Argentina

 

 

 

¿Usted tiende a Procrastinar?

 

Esta palabra de difícil pronunciación e inusual proviene del latín procrastinare y significa demorar, diferir y postergar situaciones o actividades que serían convenientes atenderlas, dejándolas para un futuro impreciso.
    Es habitual procrastinar, pero existe diferencia cuando es una actitud frente a un amplio espectro de situaciones o si está restringida a una determinada área o cuando lo que se posterga es muy negativo para la persona.
    Como psicóloga y sexóloga clínica quiero referirme a las personas que demoran en realizar la consulta sexológica.
     No consultan, llevan una pesada carga, una preocupación pero no se deciden a buscar la forma de resolver o aliviar sus dificultades sexuales.

¿Qué motivos llevan a procrastinar la consulta sexólogica?

  
La consulta es percibida como abrumadora, peligrosa, negativa. La demora es un mecanismo para controlar la ansiedad.
   Están con la autoestima baja, no se sienten capaces de alcanzar la solución. Ya están jugados.
   Se sobrevaloran a sí mismo: -“yo solo voy a poder solucionarlo”.
   Niegan la importancia de la dificultad sexual en su vida o en la de su pareja.   
   Consideran, sin la información necesaria, que no van a    poder por los costos económicos o por el tiempo.
   Creen que el tiempo lo va a solucionar.
   Piensan que tienen el problema por no haber encontrado la pareja perfecta.
   Por miedo irracional a tener éxito: “querré  tener sexo todo el tiempo”. “La libertad que me dará mi buen desempeño me llevará a otra
vida”.
  
Muchas veces, éste miedo lo tienen los partenaires quienes no desean cambios como forma de asegurarse la relación.
  
Por vergüenza: “de eso no se habla”, “¿qué va a pensar de mí?”. Le interesa más lo que cree que piensa el otro, que solucionar su  problema.
   Por culpa: “no merezco ser feliz”, “no merecen disfrutar”, por hechos del pasado o porque algún familiar significativo no lo ha sido
o  no lo es.
   Por indecisión: “quiero” , “no quiero”. Esto los lleva a pedir turno, olvidarse, llegar tarde o a no concurrir.
   No desean mostrar su insatisfacción sexual porque temen herir a su compañero.

   Estos son motivos muy frecuentes para demorar la consulta y demorar así el disfrute sin sombras de la sexualid
ad.

¿Qué tienen que tomar en cuenta los que se deciden consultar?
 

                              Aceptar que existe una dificultad sexual.
   
                           Pueden consultar a ginecólogos, urólogos o directamente a un sexólogo clínico.
                              Los sexólogos clínicos obtuvieron ese título por haber realizado una carrera de postgrado, al cual accedieron por tener un título
                               universitario de médico o de Lic.  en psicología.
                               Los médicos sexólogos pueden medicamentar y realizar terapias sexuales.
                               Los psicólogos sexólogos, realizan terapia sexual con una visión psicológica sin medicar.
                              Ambos profesionales trabajan en equipo con otros profesionales por si las dificultades que presenta el consultante requiera de
                              otros especialistas
.   
                         Siempre tienen que evaluar si lo que determina el problema sexual es una causa orgánica o psicológica.
                              La terapia sexual es una combinación de psicoterapia y tareas sexuales.
                              Cada disfunción sexual tiene un programa de tareas para el hogar. Es muy importante la realización y la observación de la misma,
                              pues de aquí surge el aprendizaje y nuevas experiencias sexuales.
                              También se indican tareas no sexuales para que el cambio sexual este acompañado por otras modificaciones que colaboren en la
                               estabilidad de los logros sexuales.
                              Las terapias sexuales son focalizadas y breves.  

  ¿Qué consideran los sexólogos clínicos?

 *Pasados los 6 meses de presentarse una disfunción es conveniente consultar, ya que es difícil que se solucionen por si misma.
 *Las dificultades crónicas presentan mayor resistencia al cambio.
 *Una disfunción sexual con el tiempo desarrolla otra disfunción, por ejemplo: a una disfunción erectiva se le agrega una inhibición
  del deseo sexual.
 *La medicamentación aporta para la solución de una dificultad, pero lo importante es aprender como es la respuesta sexual propia
   para no depender de las pastillas y tener conciencia que la relación sexual es muchísimo más que un determinado aspecto de ella.

  Es mi deseo, que el lector sea consciente que aplazar la consulta es postergar el vivir la sexualidad con alegría, libertad y seguridad. 
  Decidir, actuar y comprometerse es el camino para alcanzar ese logro.

 

                                                                                                                              Lic Ana María cirio

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